Muchas Felicidades

de Quino.
















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¿Seeentiende?

A YN no le alcanza que luego de un instructivo le responda con un "ok", "entendido", "me quedó clarísimo", "perfecto", "bueno",  "bien", o cualquier otro eufemismo de "comprendo perfectamente lo que me estás diciendo". Siempre, aunque me lo haya repetido incansablemente, aunque hayan pasado unos segundos en silencio después de mi afirmación  sobre la compresión del asunto,  YN va a cerrar el tema con el mismo interrogante:
- ¿Seeentiende?
 ¿Estabas exponiendo la teoría de las cuerdas, acaso? ¡Claro que se entiende! ¿No te dije  varias veces que entendí? Suspiro, reprimo mis pensamientos y mi impulso por gesticular, en forma evidente,  una mirada fija-fulminante,  y vuelvo a pronunciar  por enésima vez:
- Si, se entiende. 





De reconocimientos y premios

En alguna ocasión he contado que el blog superó ampliamente mis expectativas, no sólo en duración, y por la cantidad de gente que deja su granito de arena, visitando, leyendo y comentando, sino también por las personas a las que conocí y a las amistades que hice.
En cuanto a reconocimientos, los premios siempre los tomé gustosa, aunque al principio  no entendía bien de qué se trataba. Sin embargo, me dio muchísimo orgullo cuando, gracias al  blog de Briks, los lectores me ternaron como Mejor blog de relatos, y gané gracias al voto de todos. Gané en cariño y en reconocimiento. Y eso fue más que satisfactorio.
Hace unos semanas, a raíz de un post publicado en la revista Oblogo, concursé para el Premio de los lectores, y pese a no haber sido la ganadora [aprovecho la ocasión para felicitar a la Capitana del Espacio], estuve entre los 11 post más votados las últimas 12 horas gracias, otra vez, a sus votos. Ese fue otro de los caminos que tomó el blog, que nunca hubiese imaginado el día que me decidí por abrir este espacio.
Pero hoy recibí la frutilla de la torta, el mejor de los premios, junto a mis amigas. La cosa fue así:
El Centro Cultural España-Córdoba lanzó el primer concurso de blogs cordobeses "El blogazo". Dos categorías, un blog elegido por cada una, 5000 pesos argentinos para los ganadores. Con la participación de un jurado local, nacional e internacional, compuesto por Hernán Casciari, José Luis Orihuela, Vanina Berghella, Fernando Arocena y José Playo.
 


Inscribí mi blog, y también a La Covacha, junto a otros  280 blogs. Hoy fue la entrega de premios y para nuestra sorpresa ganamos en la categoría Blog Temático, y nos llevamos, entre las cuatro, la friolera de $5000.
Asistí a la ceremonia en representación de mis co-equipers, con muchísima ansiedad, porque me insistieron telefónicamente que fuera. Y qué bueno que no me lo perdí, porque a pesar de las leves sospechas, sinceramente no lo esperaba, y todavía no lo puedo creer.
Mi primera sorpresa fue que Las historias de Julia, estuviera peleando las menciones especiales de la categoría "Blog Literario". Pero el mayor impacto sucedió cuando me llamaron para hacerme entraga del premio a La Covacha. En ese momento creí que me darían una mención, pero después caí que se trataba del premio mayor.
Fue un honor conocer a los organizadores y algunos miembros del jurado, entre ellos a José Playo, de quien me declaro fan.
Me hicieron sentar entre ellos, junto al ganador de la otra categoría, Walter, de La Fragilidad de los retiros [¡Felicitaciones Walter!], y nos pidieron que dijeramos unas palabras. No puedo recordar las pavadas que dije, se las debo. La alegría, y los nervios, en ese momento fueron inmensos. Estoy más que agradecida por este premio a los organizadores y al jurado. Aun me dura la emoción. Recibí las felicitaciones de muchos bloggers, a quienes tuve el gusto de conocer ahí, además de los daikiris que recibí de la barra.
No pude reterner las palabras que dijo Playo cuando mencionó a este blog, pero se me encantaron y me pusieron muy feliz. Y aquí van a poder leer las palabras del jurado respecto a La Covacha.




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¡Felicitaciones Gaby, Cecil y Caro! Y felicitaciones para mí también, qué tanto.


Estoy más contenta que perro con dos colas. Gracias a todos por su aporte, por sus votos, por su apoyo, por sus risas, por estar entre los seguidores, por tenerme en sus blogroll, por putear cuando no posteo, por sus críticas constructivas, por comentar y por estar del otro lado. Gracias, gracias, muchas gracias.

No se adónde, pero... ¡VAMOS CARAJO!


Update:

El CCEC hizo la publicación oficial de la entrega de premios de El Blogazo, con foto escrachadora incluida. Además podrán ver la mención de éste blog. Las fotos no las vean, no sean malos (?).


YN reloaded

Una mañana YN me recibió con un pedido:
- Hoy hacé de cuenta que no estoy - me dijo. Cosa bastante díficil es pretender que no está, porque me tropiezo con su humanidad cada cinco segundos y porque escucho su voz estridente gritar, de cerca o de lejos, con algún requerimiento. Sin embargo, para la evaluación sobre mi desempeño ella necesitaba ver mi grado de autonomía. Es entendible. Pero el "hoy" se le olvidó después de pronunciarlo y se extendió indefinidamente, por lo que me delegó todo el trabajo, mientras ella se puso a buscar decoraciones navideñas, por ejemplo.
Tapada en papeles, me encontraba desenmarañando números y pasándolos en una planilla de excel, cuando la YN entró a la oficina, tuppercito en mano, y se dispuso a almorzar.
- Ay, estoy de aburrida - dice en tono de lamento, entre un bocado y otro - No sirvo para no hacer nada.
Encima me está gozando, pienso, cuando no pude parar ni para almorzar. Ya sabe qué se hacer, cómo lo hago y qué no se hacer. No entiendo cuál es la idea de hastiarme de trabajo y cansarme, cuando entre dos personas podríamos estar adelantando laburo. Quiero ignorarla, para no contestarle. Estoy pagando derecho de piso, lo se, pero esta me la voy a cobrar. Ella me mira y yo tipeo enérgicamente números y más números, sintiendo su mirada. Suena su celular. Atiende. Parece que es el hijo. El pibe estudia en un terciaro de cuarta para chef, o algo así. Sí, sí, le dice, ahora te lo hago y te llamo. Toma un papel y una lapicera y empieza a escribir. Yo sigo con los números. Lo llama y le dicta lo que escribió. ¡Le dicta! Le está dictando la tarea que el pibe tiene que presentar para vayaunoasaber qué materia. No lo puedo creer. Qué pibe inútil. Es como la composición de la vaca. Es una redacción. No puedo escuchar bien. Aparentemente tenía que explicar los motivos de por qué había elegido tal lugar para un evento: "porque es un lugar de ensueño", afirma YN. Me quiero reír, pero sigo con los números.
YN sigue hablando con el hijo, pero ahora ella hace de cuenta que yo no estoy. Imposta la voz y habla en tono de bebé, primero bajito. Inmediatamente sube el tono, quizás el hijito, grandote de 20 años no la escuchaba:
- Mamá pato le manda un beso a bebé pato, ¿escuchaste? - le repite.
¿Mamá pato? Las ganas, YN, las ganas. Mamá mamut, mamá orca asesina, mamá ballena franca austral, mamá tiranosaurio rex, serían más apropiados, caradura.




Los hermanos sean unidos

Una vez más los invito a que me lean acá. ¡Muchas gracias!


Lechuza

No se si es un sexto sentido, no se si es una premonición. No se si es una invocación mística hacia alguna fuerza divina, que me concede, sin dilación de tiempo, instantánea e inexorablemente, aquello que sucede cada vez que lo nombro o que lo pienso. Pero no lo deseo. Lo pienso porque quiero evitarlo. Y sin embargo, pasa. Y no falla. Lo pienso, lo digo, lo menciono, y sucede. Y cuando ocurre, puteo, protesto, respiro profundo, exhalo fuerte, maldigo a mi suerte y reniego porque no quiero solucionar el problema sola. Y me molesta tener que pedir ayuda porque me gusta dármela de autosuficiente.
No puedo ser tan lechuza. No se por qué, pero siempre que pasa por mi mente, en distintas versiones, el anhelo de "no pinchar una goma", como por arte de magia, la pretensión contraria se cumple. Inmediatamente escucho un "puuufffffff" o siento el desbalance del auto, estaciono y contemplo que estoy con una goma menos, mientras ruego tener en condiciones la rueda de auxilio.
Probé desear no convertirme en millonaria, pero no hay caso. No se cómo funciona.