No es casual que uno empiece a escribir. Siempre es por algo, aunque ese algo no tenga nombre concreto o no esté del todo definido. Hay un motivo detrás de lo escrito, motivo profundo quizás, o superficial. No siempre importa. Pero la causa está. La casualidad puede existir para animarse. Pero la razón existe desde antes de empezar. Después los escritos toman un rumbo distinto, se separan de la causa creadora, se escinden incluso de su autor. El texto es interpretado por quien lo recibe, a veces lo hace propio, otras lo rechaza, o le es indiferente.
Quizás a nadie le importe las razones por las que una persona anónima, extraña, decide hacer pública su vida a través de un blog. Quizás otros demanden explicaciones, porque quieren o necesitan saber que la persona que está del otro lado es real, de carne y hueso, porque a veces la ficción camuflada de reallity los hace sentirse estafado. Otros ni siquiera se preguntan sobre el autor y sólo se dejan llevar si lo escrito los hace disfrutar.
En este espacio, que a fuerza de tipeo se fue haciendo cada vez más mío, fui construyendo un personaje para que contara por mí aquellas cosas que me daban cierto pudor contar. Necesitaba renegar con humor sobre muchos encuentros y desencuentros que había vivenciado. Nunca lo pensé, ni lo sentí, como diario íntimo porque no podía relatar lo diario, el día a día. Juia se convirtió en mi heroína que podía hacer una mirada retrospectiva e introspectiva para tomarme con risas situaciones nefastas, unas más bizarras que otras, y de esta forma podía ponerlas en palabras con ironía y reflexión. Julia me dio libertades y licencias que en ese momento no me animaba a tomar.
En algún momento dije que el blog superó mis expectativas. Me abrió la puerta a nuevas relaciones que se incorporaron a mi vida, a mis afectos, personas maravillosas que son mis amigos, sin la absurda necesidad de hacer diferencias entre el mundo real y el virtual porque ellos están en mi mundo, aunque nos juntemos una vez al año, y eso es lo que importa. Y a medida que fue pasando el tiempo, que fui interactuando, surgieron otras necesidades, ya no quería hablar de fiascos, de encuentros fallidos y de desencuentros concretados, y fueron apareciendo otras historias que narrar. Quizás fue un proceso de catarsis que culminó, aunque quedaron cosas para decir, que tal vez se digan más adelante.
Fue casual, y no causal, que cuando comencé a escribir tenía un trabajo que me lo permitía (es decir, tenía poco trabajo), disponía de más horas-internet y el blog gozó de su tiempo de popularidad (?).
Pero como este es mi espacio, decreto que no se cierra por falta de "reiting" (?), o por baja frecuencia de entradas. Sigue abierto aunque ya no pueda dedicarle tiempo para postear dos veces por semana y para responder cada uno de los comentarios, sigue vigente aunque refrite algún post que pasó sin pena ni gloria, aunque parezca que está vegetando o hibernando.
Tal vez las malas lenguas digan (pobrecita, ella creía que la gente hablaba de su blog) que Julia se quedó sin ideas, que fue abducida por un Ovni, que desde que "sale con un tipo" abandonó el mundillo virtual porque ahora tiene una "vida", que Julia le confesó a Sweet Carolain que es sumadre y está muy ocupada en un jucio de filiación, que Lucho la llevó por el camino de la austeridad (a cambio de que le haga entrega de todos sus bienes), y ahora está en Costa Rica haciendo trencitas en la playa esperando a que Cecil se una para hacer artesanías, que Julia es un cartoon, pariente de My Melody y Keroppi, producto de la imaginación de Gaby, que Julia escribe con Bella en un blog de cine y la están levantando en pala (?), que Julia en realidad es una escritora reconocida (por el padre) que estaba haciendo un experimento socio-cultural de la movida (?) blogger.
Este blog no se despide 20 veces para que le rueguen que vuelva. Las historias de Julia está en un proceso de cambio, de acomodos. Sean todos bienvenidos, que seguimos en carrera.
Quizás a nadie le importe las razones por las que una persona anónima, extraña, decide hacer pública su vida a través de un blog. Quizás otros demanden explicaciones, porque quieren o necesitan saber que la persona que está del otro lado es real, de carne y hueso, porque a veces la ficción camuflada de reallity los hace sentirse estafado. Otros ni siquiera se preguntan sobre el autor y sólo se dejan llevar si lo escrito los hace disfrutar.
En este espacio, que a fuerza de tipeo se fue haciendo cada vez más mío, fui construyendo un personaje para que contara por mí aquellas cosas que me daban cierto pudor contar. Necesitaba renegar con humor sobre muchos encuentros y desencuentros que había vivenciado. Nunca lo pensé, ni lo sentí, como diario íntimo porque no podía relatar lo diario, el día a día. Juia se convirtió en mi heroína que podía hacer una mirada retrospectiva e introspectiva para tomarme con risas situaciones nefastas, unas más bizarras que otras, y de esta forma podía ponerlas en palabras con ironía y reflexión. Julia me dio libertades y licencias que en ese momento no me animaba a tomar.
En algún momento dije que el blog superó mis expectativas. Me abrió la puerta a nuevas relaciones que se incorporaron a mi vida, a mis afectos, personas maravillosas que son mis amigos, sin la absurda necesidad de hacer diferencias entre el mundo real y el virtual porque ellos están en mi mundo, aunque nos juntemos una vez al año, y eso es lo que importa. Y a medida que fue pasando el tiempo, que fui interactuando, surgieron otras necesidades, ya no quería hablar de fiascos, de encuentros fallidos y de desencuentros concretados, y fueron apareciendo otras historias que narrar. Quizás fue un proceso de catarsis que culminó, aunque quedaron cosas para decir, que tal vez se digan más adelante.
Fue casual, y no causal, que cuando comencé a escribir tenía un trabajo que me lo permitía (es decir, tenía poco trabajo), disponía de más horas-internet y el blog gozó de su tiempo de popularidad (?).
Pero como este es mi espacio, decreto que no se cierra por falta de "reiting" (?), o por baja frecuencia de entradas. Sigue abierto aunque ya no pueda dedicarle tiempo para postear dos veces por semana y para responder cada uno de los comentarios, sigue vigente aunque refrite algún post que pasó sin pena ni gloria, aunque parezca que está vegetando o hibernando.
Tal vez las malas lenguas digan (pobrecita, ella creía que la gente hablaba de su blog) que Julia se quedó sin ideas, que fue abducida por un Ovni, que desde que "sale con un tipo" abandonó el mundillo virtual porque ahora tiene una "vida", que Julia le confesó a Sweet Carolain que es sumadre y está muy ocupada en un jucio de filiación, que Lucho la llevó por el camino de la austeridad (a cambio de que le haga entrega de todos sus bienes), y ahora está en Costa Rica haciendo trencitas en la playa esperando a que Cecil se una para hacer artesanías, que Julia es un cartoon, pariente de My Melody y Keroppi, producto de la imaginación de Gaby, que Julia escribe con Bella en un blog de cine y la están levantando en pala (?), que Julia en realidad es una escritora reconocida (por el padre) que estaba haciendo un experimento socio-cultural de la movida (?) blogger.
Este blog no se despide 20 veces para que le rueguen que vuelva. Las historias de Julia está en un proceso de cambio, de acomodos. Sean todos bienvenidos, que seguimos en carrera.



